domingo, 28 de febrero de 2010

Discriminaciones

 


La discriminación hacia cualquier persona atenta contra el desarrollo humano.
Esta semana me encontré en una valla publicitaria un afiche (ver la foto arriba)  que promueve derechos de  información a temas de sexualidad para los jóvenes. El afiche es auspiciado por el Ministerio de Cultura y Juventud y por el programa: Consejo de la Persona Joven
El afiche muestra información ambigua, agrupada en un juego de palabras vacías que al igual que cualquier guía de educación sexual autorizada por la Iglesia, sólo representa intereses religiosos… lejos de mostrar un interés por el desarrollo humano integral, en el texto del mismo dice: “Todas las personas Jóvenes tenemos derecho a recibir información y a tener una vida sexual y afectiva plena”, además de mostrar una seria de dibujos que semejan cuatro parejas heterosexuales besándose.
En la sociedad costarricense hay muchos adolescentes, hombres y mujeres que saben que su interés sexual no va dirigida hacia personas del sexo opuesto, y en algunas ocasiones inclusive, aunque para muchos sea el mayor escándalo podría estar dirigido en ambos sentidos. Allí es donde cabe preguntarse: ¿Qué educación sexual van a recibir estas personas?, ya que es más que sabido que los programas de educación sexual en este país están diseñados, para esconder cualquier posible mención hacia otra alternativa que no sea la heterosexualidad.
Será que esos adolescentes tienen que ser ignorados y por lo tanto diezmados sus “deseos de sexualidad y afectividad plenos, sólo para favorecer a una mayoría”. Ahora bien, porqué no aprovechar las aulas de las escuelas y colegios, para incentivar desde temprano a tener tolerancia hacia quienes representan una minoría y alejarlos de la homofobia, enseñándoles que en términos de sexualidad, no todos vamos a compartir los mismos gustos.
En algunos países como Holanda, Canadá y Estados Unidos han empezado en los últimos años ha incluir en sus programas de educación sexual, apartados que hablan de la diversidad en cuanto al tema de la orientación sexual, sin esconderla y respetando el espacio que cada uno merece como ser humano integral.
Es pretencioso pensar que de la noche a la mañana van a cambiar los programas de educación sexual en el país, pero como ciudadanos debemos exigir la no existencia de discriminación de cualquier naturaleza, y en cuanto a este tema que se les transmita a los adolescentes información sobre “sexualidad” acorde a la realidad, sin esconder lo evidente, pensando en que un porcentaje muy alto de estos jóvenes van a ser personas sexualmente activas y no precisamente dar por sentado que lo serán con orientación heterosexual.
Incluso al mirar el afiche se puede notar que la pareja de la esquina inferior derecha son personas negras, aspecto que me terminó de decepcionar, ya que refleja un diseño publicitario completamente desfasado en el tiempo, dirigido a una Costa Rica de una época en donde ni las mujeres podían votar,  hace más de 50 años, lo que aduce a una sociedad totalmente excluyente y triste, donde pareciera que sugerir una relación afectiva interracial, al igual que una relación afectiva homosexual , son sinónimos de algo que NO se debe mostrar en público.
Cabe preguntarse ¿En el futuro gobierno entrante, se seguirá negando el derecho a recibir información en materia de sexualidad en igualdad de condiciones, o por lo contrario seguiremos atentando contra el desarrollo humano integral de las y los costarricenses?
A continuación transcribo textualmente un pequeño párrafo que encontré en el libro “Los  Sueños de mi Padre” de Barack Obama:
Piensen en lo que implicaría una buena educación para estos chicos. Empezaría por hacer que cada uno de ellos tuviera conciencia de sí mismo, de su mundo, de su cultura, de su comunidad. Ese es el punto de partida de cualquier proceso educativo. Eso es lo que despierta sus ganas de aprender: la promesa de formar parte de algo, de controlar su entorno. Pero para un chico negro desde el primer día todo está al revés. ¿Qué es lo que está aprendiendo?: la historia y la cultura de otros. Y es más, la cultura que se supone debe aprender es la misma cultura que lo rechaza sistemáticamente, la que niega su condición humana.”
Si en dicho párrafo se sustituye el término cultura por “sexualidad”, inmediatamente se me viene a la cabeza lo que refleja este afiche, al imponérsele a la sociedad tica ideas que rayan en la mojigatería y que además  con un juego de palabras vacías, se discrimina a las minorías, dando a entender que no tienen libre derecho a la educación, para gozar de una vida sexual plena y afectiva como corresponde.
Para terminar, un amigo me diseño lo que hubiese sido sensato que se incluyera además en el afiche, sobre quienes podrían también ser protagonistas y tener libre acceso al mensaje sin una odiosa distinción. Gracias Andrés.





domingo, 21 de febrero de 2010

El y Yo

Nos conocimos en los primeros meses del año 2000, en un momento en el que para muchos era incomprensible creer que se podría formalizar una relación, a partir de un medio tan impersonal como era considerado el Internet.
Hoy en día pienso que él me encontró a mí y yo lo encontré a él... Aunque ambos tengamos nuestras familias, dándonos el apoyo y bendiciéndonos con muchísimos actos, ninguno de los dos tuvimos que salir de la casa para tener la libertad de ser personas gays, porque ya lo éramos. Decidimos por nuestra propia elección salir de cada nido para formar un hogar, por lo que, constituimos una unidad completamente independiente con deberes y responsabilidades, teniendo perfectamente claro que aunque contemos con familia y amigos, sabemos que al final del día nos tenemos los dos para todo.

Han existido momentos en los que ya sea uno o el otro, ha estado sin trabajo... Recuerdo una ocasión en la que era difícil para él ubicarse en el mercado laboral donde le correspondía ejercer de acuerdo con su profesión. Durante todo ese tiempo tuvo mi apoyo incondicional, gracias a Dios afortunadamente no tuvimos emergencias por quebrantos en la salud, porque el seguro médico estatal que me ampara como trabajador, cotizante y acreedor a las garantías sociales, no lo hubiera al igual que hoy respaldado. Pasó más de medio año, antes de que se insertara en el mercado laboral, pero la recompensa de esperar, fue que a la fecha de hoy él ha logrado hacer carrera en su profesión y seguir creciendo como persona que con su aporte como trabajador asalariado, fortalece un sistema público de salud, educación, seguridad e infraestructura, para todas y todos los ciudadanos de este país, sin distinción de color y/o posición social.
A la vuelta de la esquina… años más tarde me ocurrió a mí…, estuve desempleado durante algún tiempo, con lo cual vino su apoyo incondicional en todo momento, fue algo que me conmovió mucho, cuando me di cuenta que dependía de él para poder mantenerme en todo nivel, jamás pensé que era un favor que se me devolvía, si no que contaba con el soporte de alguien que estaba allí para sostenerme cuando yo lo necesitaba, a esto hubo que adicionarle el factor enfermedad, pero ello a su vez se convirtió en bendición, cuando debido a la necesidad tuvimos que recurrir a engañar el Sistema de Salud y lograr que se me recetará la medicación a partir del seguro de mi pareja, ya que por las debilidades del Sistema era yo ahora, quien estaba en una notoria desventaja. De otra forma sin trabajo, sin dinero y enfermo el asunto se hubiera aún tornado más grave, en todo caso al final, tantos años cotizando para el Sistema y ahora no podía disfrutar de los beneficios del mismo, por mi condición de desempleado. Si!... fue un engaño, un artilugio buscado para encontrar una salida, pero no quedó más remedio…

Después de cinco largos años de relación, pensamos por primera vez en comprarnos nuestra propia casa, para lo cual, indudablemente necesitábamos financiamiento, como lo hace cualquier pareja hoy en día (salvo aquellos que pueden pagarla de contado, que no está de más decir que son los menos…), pero con el agravante de que por ser una “pareja gay”, de plano sabíamos que no éramos sujetos de crédito para una entidad bancaria, ya que aunque teníamos una relación estable, no está categorizada como consanguínea, civil y/o legal; por lo cual, tendríamos que recurrir nuevamente a un artificio para lograr que un banco nos prestara el dinero… Hoy en día tenemos nuestra casa, la propiedad está a nombre de ambos, pero el artilugio que utilizamos para poder sacar ese crédito, fue un sacrificio muy lindo y un precioso acto de compresión, que sin la ayuda de mi hermana, no lo hubiésemos logrado... Valió la pena fingir por un momento que no éramos algo que si éramos... Causó pena, tener que ser el “cuñado” de mi pareja por un día en varias ocasiones reiterativas, pero nuevamente he de indicar que sólo con estas pequeñas “patrañas” dos ciudadanos logran un cometido o un beneficio justo diciendo lo que no es cierto…

Hoy hemos logrado asegurar nuestro patrimonio, el trámite de hacer testamentos genera gastos, pero no quisimos optar por recurrir a una Sociedad Anónima, porque no lo somos, existimos y no consideramos que haya que esconderse por ser nosotros, recurriendo a una “Fría S.A” y dejar de ser... En la vida hay que ser práctico, pero tampoco las cosas que uno ama, se tienen que empezar a llamar con nombres vacios y sin sentido, muchas veces el Sistema en definitiva nos obliga.
Hace pocas semanas, realizamos trámites para tener cuentas bancarias compartidas, cuando completé el espacio de “parentesco” en la fórmula bancaria, su nombre pasó de ser mi alma gemela, mi otra mitad, mi compañero; a ser sólo “mi amigo” en ese espacio y no es que no lo seamos, claro que si… pero el resto de lo que hemos vivido queda fuera de ese pequeño reglón en el papel, sólo por tener que quedar bien. No obstante, prefiero que nos llamen “amigos”, aunque no es lo que sentimos, a que nos digan “socios”, que dicho sea de paso, los gastos no son tan representativos si sólo somos amigos, comparado con los costos y el enjambre jurídico que se debe preparar, para vivir la mentira de conformar una Sociedad Anónima.

Ya han pasado 10 años desde que estamos juntos, somos dos adultos, estamos envejeciendo y creciendo, cada vez somos más unidos, en algunas ocasiones con más contrariedades que antes, pero con más facilidad y herramientas para resolver cualquier cosa, porque nos vamos volviendo mañosos, ya que no hay otra forma, pero ¿será justo que tengamos que basarnos en artilugios para lograr apenas equipararnos un poco con quienes también son ciudadanos y si gozan de la venía del Sistema?, ¿tendrán los demás, los que hoy no conviven con alguien pero ansían hacerlo, los que ya han convivido con alguien, los que apenas inician y no saben lo complicadas que se ponen las cosas en el proceso, esperar a que esto les afecte directamente, para actuar… o seguir pensando “ah… de todos modos eso no me afecta a mí y en todo caso para eso existen mecanismos, por medio de los cuales se puede resolver…” y tener que vivir una mentira durante el proceso de sus vidas por complacer a una sociedad con una dualidad moral tan compleja?, y en nuestro caso particular ¿qué nos debe importar a los dos, creer que las cosas deben ser más fáciles, si ya mucho lo hemos logrado?, pero a sabiendas de que hay un futuro y una serie de circunstancias que a la vuelta de la esquina van a aparecer, como son la vejez, la jubilación y la enfermedad.
Razón por la cual, queda suficiente material para seguir tratando de equipararse con los demás, ya que igualmente somos personas libres, independientes y responsables, con derechos y obligaciones, pero en una notoria desventaja, en este pequeño país llamado Costa Rica.
Agosto, año 2000

domingo, 10 de enero de 2010

¿Somos un país cochino?


Esa pregunta podría ser interpretada como directa, acusatoria, “inflamatoria”, soez y muchas otras cosas más, pero la verdad es que hoy por hoy considero que SI somos un país cochino.

¿Qué?
En los últimos años Costa Rica ha avanzado en su infraestructura y ciertamente en las últimas décadas hay más universidades, escuelas, colegios, otros centros de formación académica, existe mayor acceso a la información por medio de Internet, así como otros avances en el campo de la tecnología. Cada día crece el urbanismo por doquier y también aumenta el acceso a la educación, para volvernos (podríamos pensar) un país más civilizado. Sin embargo, día con día aumenta la cantidad de basura por todas partes.
Hace algunos meses se inauguró el trayecto del tren entre Heredia y San José, he visto todas las mañanas como la basura está siempre presente en ambos lados de la vía férrea. Los videos que adjunto, capturan sólo 20 segundos de un recorrido de 30 minutos y es una triste muestra de lo que se observa en gran parte de los escasos 15 kilómetros de recorrido. Es algo un tanto contraproducente ver como cada domingo, el Incofer cobra ¢ 1000 colones por persona, para que familias de ticos (padres e hijos), a través de un paquete de turismo nacional, vean a lo largo de la vía, un triste vertedero de basura. ¿Podemos culpar a Incofer porque esto sucede? Por supuesto que no.
Asimismo, otra de las áreas más afectadas por el “exótico paisaje” de la basura, es el centro de San José; todas las tardes el comercio en conjunto con la Municipalidad de San José, cooperan para ensuciar la calles. El primero saca la basura en bolsas inmensas, en cartones, al garete o como sea, sin ningún contenedor que mantenga un orden, higiene u ornato alguno. A continuación lo que sucede es muy fácil de predecir: la basura se esparce junto con su olor por todas partes, mientras que el Gobierno Local, pasa con sus camiones unas horas más tarde, sin exigir algún tipo de estandarización y horario en el procedimiento.

¿Quiénes?
Usualmente culpamos a los gobernantes de todos nuestros problemas. Sin embargo, en esta ocasión no me atrevería a hacerlo. No puedo decir que el culpable es el gobierno de turno, o en su defecto el anterior, tras-anterior y así sucesivamente. Podría entonces suponer que las municipalidades de los diferentes cantones son las culpables, pero personalmente no las puedo culpar tampoco. ¿Será culpa entonces de los candidatos a la presidencia para la contienda del 7 de Febrero? ¿Será que no han propuesto soluciones en sus campañas para combatir la contaminación? Cuanto deseara poderlos culpar a ellos y eximirnos a todos los demás de esta responsabilidad, pero no está allí la respuesta.
La verdad es que los culpables somos TODOS. No nos podemos eximir de esta culpa, porque el que convirtamos las ciudades en basureros, no es causado por una necesidad básica en el diario vivir del ser humano. Es sólo una consecuencia.

¿Cómo?
Al día de hoy no puedo plantearme soluciones, pero si me pregunto: ¿Cómo llegó a suceder esto? ¿En qué momento de nuestra historia más reciente, nos convertimos en un país cochino?
Ambas preguntas las dejo abiertas, para que Todos los que lleguen a leer esta pequeña reseña, propongan una respuesta del cómo o cuando.
Pero me temo que sin solucionar o responder la incógnita del ¿Cómo paso?, podríamos llegar a encontrarle una solución cercana al problema del vertedero por doquier.






sábado, 26 de diciembre de 2009

84

“Con los números se puede hacer cualquier cosa…”Eso es algo que aprendí del libro “El Péndulo de Foucault” de Umberto Eco.
El número 84 en mi numerología personal significa muchas cosas especiales; a éste en particular le he tomado cariño desde que tenía 14 años. A partir de esta semana y por un año significará algo más y es precisamente lo que voy a tratar de narrar a continuación.
Mi papá nació hace 84 años, en la tercera semana de Diciembre del año 1925, esa era una generación de principio de la década de los años 20, que según lo que él me ha contado, estuvo conformada de niños que nunca conocieron calzado durante toda la niñez, a excepción de una veintena de familias de San José. También eran muy pocos los que apenas lograban terminar la escuela primaria. Dinero no existía para muchos, era tan escaso, pero algún día de suerte de 1933 se encontró un “papelito muy lindo” rodando por el suelo. Cuando llegó a la casa, mi abuela pudo reconocer que se trataba de un billete de 10 colones. Eso significaba poder comprar comida para muchas semanas. Tuvo mi padre muy gratos recuerdos, como el que yo tuve el día que descubrí el internet.
A él le toco descubrir a un hombre europeo muy alto caminando por San José, con un radio de transistores y una catizumba de chiquillos y adultos en la que él se incluía, persiguiendo a este hombre porque llevaba en la mano un aparatito por donde salían voces. Hay cosas que no cambian del todo. También le tocó como a muchos les sucede hoy en día, romper el eslabón de una cadena de abuelo y padre alcohólicos. Ha pasado ya toda su vida prácticamente sin tomar licor.
Si Costa Rica hubiera participado activamente en la Segunda Guerra Mundial, quizás le hubiese correspondido un similar destino al de uno de sus ídolos de la música popular de aquel momento: Daniel Santos, “El Inquieto Anacobero” Por suerte que nunca tuvo que enlistarse para participar en ninguna guerra.
Esta generación del ´25, hoy ya en los 80 y tantos años de edad, es una generación que ya está desapareciendo. Quizás en un futuro a nosotros nos van a recordar por las generaciones prendidas del “rock de los 50’s, la de los hippies de los finales de los 60’s, la generación del disco y en el caso de la mayoría de nosotros, la gloriosa década del pop y rock de los 80’s.
Por todo eso, durante todo este año lo voy a recordar por sus 84 años; además de toda esa música simpática, que aprendí a escuchar de sus viejos discos de vinyl.
La generación de Los Churumbeles de España, Daniel Santos y su famosa canción “La despedida”, Dámaso Pérez Prado, Julio Jaramillo, Trío Los Panchos y hasta de Pedro Infante.
“No sé cuantos años me quedan…”, me dijo el día de navidad, lo cual, me produce sonreír con una mezcla de tristeza, cuando recuerdo que no hay año en que para Enero, siempre me dice: “Usted ya sabe que este año es mi último año con vida…”

Manuel Brenes